Suiza empieza su apagón nuclear

Central nuclear Suiza

A finales del año pasado, la central nuclear suiza de Mühleberg ha cesado su actividad definitivamente. De las cuatro centrales nucleares existentes en Suiza, ésta es la primera que cierra debido al apagón nuclear que decidieron tras el referéndum celebrado el 21 de mayo de 2017 como consecuencia de las repercusiones del desastre de Fukushima en Japón.

NUCLEAR SUIZASuiza construyó 4 centrales nucleares, con un total de 5 reactores, para cubrir buena parte de la demanda eléctrica del país. Su orografía montañosa y su talante conservacionista les llevó en la década de los 70 y 80 a construir estos 5 reactores que producen cerca del 40% de la energía eléctrica consumida en Suiza. Para cubrir la demanda eléctrica del país y con esta solución evitaron la proliferación de centrales con gas, fuel o carbón, tecnologías claramente que producen mayores emisiones a la atmósfera.

CIERRA LA PRIMERA CENTRAL NUCLEAR SUIZA DENTRO DE SU ESTRATEGIA ENERGÉTICA 2050

Los grandes accidentes de Chernóbil y de Fukushima, y por otra parte la constatación de la dificultad y larga duración de la gestión de los residuos nucleares, han transformado la percepción de esta tecnología por la sociedad, sobre todo por lo que se refiere a la seguridad de estas centrales. Tanto es así, que como consecuencia del desastre de Fukushima se promovió un referéndum en Suiza, que por un 58,2% de los votos aprobó la Estrategia 2050. Este plan busca reducir el consumo de energía, aumentar la eficiencia energética, promover las energías renovables y prohibir la construcción de nuevas centrales nucleares.

NUCLEAR SUIZADada la situación geográfica de Suiza y su montañosa orografía, y además por el hecho que ya han desarrollado ampliamente su capacidad de generación eléctrica por centrales hidroeléctricas, el futuro desarrollo de centrales renovables es limitado y no será suficiente para cubrir las actuales necesidades energéticas, por lo que esta estrategia aprobada plantea también una reducción del consumo energético per cápita, que se cifra para la electricidad de hasta un 13% en 2035.

LA DIFICULTAD DE CONSTRUIR CENTRALES RENOVABLES IMPLICA QUE PARTE DE LA ESTRATEGIA SEA LA REDUCCIÓN DEL CONSUMO

Una de las primeras actuaciones ha sido el cierre de la central de Mühleberg, que si bien es la más pequeña, su cierre marca un hito en el cambio de tendencia energética en ese país. A partir de principios de 2020 se iniciará la fase de desmantelamiento, que ocupará alrededor de 200 trabajadores. Se calcula que unas 200.000 toneladas de residuos se podrán gestionar como residuos convencionales reciclándose la mayoría. Pero por otra parte, unas 6.000 toneladas serán tratadas como residuos radiactivos, almacenándose en depósitos geológicos especializados, después de que la parte más irradiada haya permanecido en un depósito temporal donde permanecerá durante unos años hasta que la radiación se haya reducido.

Así pues, Suiza se une a los pasos ya iniciados por otros países como Alemania, España, Dinamarca e Italia que han adoptado estrategias similares a la alemana, llamada “Energiewende”, que pretende sustituir la energía nuclear por energía generada a partir de fuentes renovables.