Smart working, una realidad emergente

Mariana Medina O

En los últimos años, la entrada de las nuevas generaciones al mercado laboral así como la innovación tecnológica, han cambiado las maneras de trabajar. Es por esto, que grandes empresas a nivel mundial, ya han implementado el Smart Working o Flexible Work, una evolución del teletrabajo, que implica flexibilidad horaria y uso de dispositivos digitales que permiten trabajar desde cualquier lugar, primando de esa manera el rendimiento y el cumplimiento de los objetivos impuestos antes que la presencia en el centro de trabajo.

Según una investigación realizada por Regus (proveedor de espacios de trabajo) El 74% de los españoles cambiaría de empresa, si esta les asegura políticas de trabajo flexibles, de igual manera, un 85% de los encuestados prefieren la flexibilidad frente a otros beneficios, lo que ha llevado a las empresas a replantearse sus políticas de trabajo, con nuevas dinámicas que permitan que el desarrollo laboral sea más rentable asegurando la eficiencia de los trabajadores.

Un modelo que ofrece ventajas empresariales

El Smart Working ofrece notables ventajas no solo para el trabajador sino también para la empresa. Por un lado, el empleado cuenta con flexibilidad en la gestión de tiempo de trabajo y con un balance entre la vida laboral y personal, lo que le permite ser más productivo, auto responsable y por supuesto que genera mayor libertad.

En cuando a las empresas, genera una reducción de costes de oficina y desplazamientos, además de la optimización de recursos y la reducción del absentismo, permitiéndole a la empresa no solo minimizar los gastos sino también la retención del talento.

Es así, como según Regus, el 85% de las empresas a nivel mundial aseguran que el Smart Working ha mejorado la productividad de sus empleados dejándole mayores beneficios a la compañía, por lo que cada vez más las compañías se han sumergido en esta nueva era, en donde los desarrollos digitales y las nuevas tendencias laborales marcan nuevos modelos de negocio.

Los obstáculos del Smart Working

Por otro lado, es importante resaltar que existen diversos obstáculos para la implementación de esta nueva forma de trabajo, entre los que se encuentran asuntos legales, administrativos y organizativos, así como riesgos laborales, que las compañías deben evaluar. Por último, es importante tener presente que este modelo de trabajo también puede presentar inconvenientes tales como la fuga de datos, la reducción del poder de dirección y el aislamiento laboral.