Smart cities

El proyecto de Barcelona se convierte en uno de los más reconocidos a nivel mundial

dos hombres andando en un edificio futurista

Salvador J. Suárez

Diferentes estudios aseguran que para 2050 el 70% de la población mundial vivirá en ciudades. Esto supone por un lado tener que preparar las ciudades para soportar esta nueva carga; y por otra hacerlas más sostenibles para contrarrestar el impacto medioambiental que este crecimiento masivo de las ciudades implica.

Las Smart Cities, o ciudades inteligentes, son el resultado de la necesidad de orientar nuestra forma de vida hacia la sostenibilidad y la autosuficiencia. Así, estas ciudades se sirven de infraestructuras, innovación y tecnología para disminuir el consumo energético y reducir las emisiones de CO2.

Además de la sostenibilidad, otras de las funciones de este tipo de ciudades son la de facilitar la vida de los ciudadanos, de una forma eficiente y conectando todos los servicios en la medida de lo posible. Juan Murillo, responsable de Análisis Territoriales de BBVA Data & Analytics comenta que “Una ciudad inteligente detecta las necesidades de sus ciudadanos, y reacciona a estas demandas transformando las interacciones de los ciudadanos con los sistemas y elementos de servicio público en conocimiento. Así, la ciudad basa sus acciones y su gestión en dicho conocimiento, idealmente en tiempo real, o incluso anticipándose a lo que pueda acaecer”

“Bill Gates ha comprado un terreno de 10 hectáreas en el que se está construyendo la que será la ciudad más conectada del mundo.”

Los factores que se analizan a la hora de valorar una Smart City son: Gobierno, planificación urbana, gestión pública, tecnología, medioambiente, proyección internacional, cohesión social, movilidad y transporte, capital humano y economía.

Interior de edificio en SingapurLa Unión Europea está desplegando ya una gran cantidad de recursos a través de su programa Horizonte 2020, cuyo principal objetivo es el diseño, desarrollo y despliegue de plataformas digitales basadas en el llamado Internet of Things para mejorar la calidad de vida y los servicios ciudadanos en Europa a través de las más avanzadas tecnologías.

Ciudades como Oslo, Viena, Ámsterdam o Copenhague son grandes ejemplos de innovación urbana y calidad de vida ciudadana.

Ámsterdam,  destaca por sus múltiples proyectos “smart”, entre los que se encuentra el de “Luz Inteligente” que consiste en la creación y mantenimiento de alumbrado público con sensores especiales que permiten regular la intensidad de las luces de forma remota, ahorrando energía.

El Gobierno de Copenhague por su parte tiene como objetivo convertir el 50% de la electricidad en energía eólica. Han invertido en la creación de un parque eólico que abastezca de energía a toda la ciudad.

España por su parte ha puesto en marcha el Plan Nacional de Ciudades inteligentes en el que se invertirán hasta 188 millones. Además de las dos principales urbes, Madrid y Barcelona, caben destacar otras como Vitoria o Pamplona que son grandes ejemplos de ciudades sostenibles.

skylineLa ciudad condal se ha convertido en un referente a nivel europeo y es considerada como una ciudad puntera en el ámbito de las Smart Cities a nivel internacional. Su proyecto de movilidad con una red renovada de autobuses públicos, híbridos y con tecnología incorporada que implementa la eficiencia del servicio público convirtiéndose en una de las flotas más eficientes de Europa. Además ha puesto en marcha el proyecto de iluminación “Smart Lighting” un plan que afecta a 3.360 puntos de luz y mejorará el consumo y la eficacia de los mismos. Al mismo tiempo, está llevando a cabo acciones para conseguir edificios y espacios públicos autosuficientes energéticamente.

Esta serie de acciones han conseguido crear unos 47.000 puestos de trabajo mediante la implementación de los sistemas de Internet of Things, ahorrar 42,5 millones de euros en agua y generar 36,5 millones de euros en un año gracias a los aparcamientos inteligentes.

Parque en SingapurFuera de las fronteras europeas, Singapur se erige como la ciudad más puntera en este ámbito, superando a ciudades como Nueva York o Londres gracias a sus vehículos autónomos, su plataforma de sensores inteligentes y su uso de la inteligencia artificial.

Por supuesto, Estados Unidos no se queda atrás, 12 de las ciudades del país, forman parte del Top 50 de ciudades inteligentes del mundo. Según cifras de la plataforma SmartAmerica Challenge.

Por último, en otra esfera diferente, pero también dentro del ámbito de las Smart Cities, cabe destacar el caso Belmont en Arizona dónde Bill Gates que ha comprado un terreno de 10 hectáreas en el que se está construyendo la que será la ciudad más conectada del mundo. En este caso no hablamos de adaptar una ciudad al futuro si no de construir una ciudad del futuro desde cero. Este proyecto ha costado más de 80 millones de dólares y albergará en su interior hasta 80.000 hogares.