¿Qué ha cambiado en Internet?

Xavi Saula, socio y abogado de Auris Advocats

Internet nos revolucionó la vida pero es cierto que, a medida que pasa el tiempo, es necesario que determinados usos que se dan en esta red se regulen con la finalidad de proteger, entre otros, los derechos de Autor.

Por ello, el Parlamento Europeo ha dado el visto bueno a la normativa europea de protección de los derechos de autor (Copyright), cuyo contenido definitivo se ha aprobado el pasado día 27 de marzo, entre mucha polémica y críticas feroces de sus muchos detractores.

La polémica viene especialmente por dos artículos, el artículo 11 y el artículo 13 de la Directiva que en la versión definitiva pasan a ser los artículos 15 y 17.

Artículo 11 (ahora 15) que regula los usos digitales de las publicaciones de prensa

Introduce medidas con las que se pretende la implantación de una especie de tasa Google o Canon. Los editores de publicaciones de prensa podrían cobrar (o no) a quienes enlacen sus contenidos o les usen de fuente. Enlazar o citar se convertiría en un verdadero problema tanto en la práctica como en su gestión y sus consecuencias legales, siempre que dicha norma no se desarrolla correctamente.

Artículo 13 (ahora 17)  que regula la vigilancia de contenidos protegidos por parte de proveedores

En este caso la normativa obligaría a las grandes plataformas de contenidos a monitorizar lo que los usuarios suben para comprobar si se violan o no los derechos de autor. Cada servicio tendría que crear un sistema tipo Content ID de YouTube que permitiría detectar violaciones de los derechos de autor. No solo de música, sino de cualquier contenido. Sitios como la Wikipedia -aunque la UE planteo este caso como una excepción- o GitHub que abogan por la libre compartición de información y conocimiento, por ejemplo, estarían entre los afectados.

Ante esta nueva regulación se plantean varias cuestiones:

Artículo 13 vs Internet ¿Qué pasa con los memes? 

La norma excepciona la sátira o ironía a la hora de utilizar contenidos protegidos, pero la pregunta que se hacen los internautas es que, si las plataformas deben establecer mecanismos de control (que deberán ser automáticos en las plataformas con mucho contenido por la imposibilidad de usar medios humanos), ¿Se distinguirá correctamente un meme de una publicación que no lo sea? Es muy probable que muchas veces no sea así, y por lo tanto los memes pueden verse limitados porque no pasan los filtros correspondientes que garanticen los derechos de Autor.

Críticos atacan esta normativa alegando que Internet es lo que es gracias a que los usuarios no sólo consultan, sino que también aportan. Esta norma podría limitar la aportación libre individual, y por lo tanto convertirse en una herramienta de una sola dirección, como es la televisión.

Excepciones como Wikipedia

Hay casos en los que la UE ha establecido o intentado establecer una excepción, como es el caso de Wikipedia. Se aplicaría una permisividad para ofrecer “fragmentos cortos”, aunque se dice de forma ambigua y tampoco está clara su aplicabilidad, porque desde la compañía ya se ha manifestado su desconcierto y incomodidad con la nueva norma.

En definitiva, lo que implicará la nueva norma es un misterio. La polémica está servida. Las nuevas normas buscan proteger los derechos de los creativos en el entorno digital y afectan enormemente a operadores como YouTube, Facebook y Google News, pero también a los internautas y a la cultura de Internet, a su usabilidad y nuestras costumbres en la red.

Otra pregunta  importante es: ¿cómo afectarála trasposición de la Directiva a la libertad de expresión?

El contenido de la Directiva plantea, a entender de las grandes plataformas de internet y asociaciones de internautas, cambios enormes para Internet tal como la conocemos, aunque deberemos esperar a ver cómo se aplica a en la práctica.