Los servicios de belleza más reservados por los españoles y sus nuevos hábitos de consumo

A pesar de este año atípico, septiembre sigue siendo el mes de cerrar la temporada veraniega y volver a las rutinas. Y nada funciona mejor para encarar este momento que verse bien ante el espejo. Es por ello que septiembre es uno de los momentos álgidos en cuanto a reservas en centros de belleza y bienestar se refiere.

Según datos de la app de reservas de belleza Treatwell, para este año, el corte de cabello se mantiene como el tratamiento más reservado entre los hombres españoles, con un 84% del total de las reservas. Los cortes de pelo tipo bowl o el ochentero mullet son los que más adeptos están ganando, después de una época en que los estilos muy cortos o incluso rapados (a causa del confinamiento o no) han sido los protagonistas.

En segundo lugar está el corte o retoque de barba (8%), un servicio que ha subido respecto al año anterior y que refleja lo cómodos que se sienten los españoles con barba o bigote. Por último, en tercer lugar está la depilación corporal con cera (7%), dado que en muchas zonas de España septiembre es aún un mes de playa y que son muchos los hombres que durante todo el año se depilan para sentirse mejor consigo mismos.

Más allá del podio, hay que destacar algunos tratamientos que si bien no son los más reservados si muestran algunas tendencias que pueden verse incrementadas en los próximos años. Es el caso del tinte y el retoque de canas, que va rompiendo tabúes entre los hombres.

Además de qué se reserva, lo importante este año es el cómo. La pandemia del COVID-19 ha acelerado el proceso de digitalización del sector. No sólo los salones han incluido opciones tecnológicas de reserva y han usado herramientas digitales para estar cerca de sus clientes (por ejemplo, compartiendo trucos a través de Instagram) sino que los clientes también han usado más las agendas digitales y han pagado más con tarjeta contactless. Además, como curiosidad, el teletrabajo, las restricciones de movilidad y el apoyo a lo local han influido en nuestras preferencias: ya no reservamos en salones cerca del trabajo sino de nuestro hogar.