LAS MATEMÁTICAS TAMBIÉN LUCHAN CONTRA EL COVID-19

Manuel Molins

En estos tiempos convulsos, no están solos los equipos de sanidad, sino que hay también una legión de colectivos que están dedicando horas y esfuerzos para vencer a este minúsculo elemento. A parte de los equipos de investigadores, de los responsables de las compras y logística, de innumerables voluntarios, etc., los matemáticos hacen horas extra para analizar la evolución de la pandemia, establecer su posible evolución, y aún más importante estimar el impacto de las medidas que se puedan tomar.

Uno de los métodos de análisis de datos es el tratamiento de conjuntos de datos tan grandes y complejos como para que hagan falta aplicaciones informáticas no tradicionales de procesamiento para tratarlos adecuadamente. El procesamiento de estos datos, que pueden ser tanto temporales, como de ubicación, como de parámetros individuales de las personas busca encontrar relaciones entre ellos y así poder establecer correlaciones y probabilidades a partir de un enjambre caótico de cifras. Este tratamiento de datos requiere utilizar cantidades ingentes de información que se procesa con software especializado en grandes ordenadores, como por ejemplo el ordenador MareNostrum ubicado en el BSC (Barcelona Supercomputing Center).

LAS MATEMÁTICAS ESTÁN AL LADO DE LA SANIDAD PARA HACER FRENTE A ESTA CRISIS DE ORIGEN SANITARIO

Otra gran utilidad de esta tecnología es la comprobación de medicamentos contra un agente agresivo como un virus, que es caso que nos ocupa. Una vez determinada la estructura del virus, se prueban matemáticamente el comportamiento del principio activo del medicamento frente al virus determinando cuales son los fármacos que más probablemente actúen contra él. De esta forma se reducen muchísimo los ensayos de laboratorio y clínicos, y sobre todo se trabaja sobre aquellos principios activos que tienen a priori más posibilidades de ser efectivos.

Otra herramienta profusamente utilizada es la estadística, herramienta básica y clásica para los epidemiólogos. En base al conocimiento previo del comportamiento de la pandemia, se establecen modelos predictivos en base a los cuales se puede estimar la evolución de la enfermedad, que recursos serán necesarios a corto y medio plazo, que consecuencias para la población, etc. Un factor muy importante es que mediante estas simulaciones pueden analizar la evolución del modelo en función de las medidas que se establezcan, lo cual da soporte a las autoridades para la toma de decisiones.

LOS MODELOS MATEMÁTICOS DE EVOLUCIÓN SANITARIA NO SON CONCURRENTES CON LOS DE EVOLUCIÓN ECONÓMICA.
¡ESE ES UNO DE LOS RETOS!

Pero esta crisis, que si bien tiene una raíz sanitaria, también tiene una consecuencia enorme en la economía y sobre todo a nivel global. También la evolución económica se está analizando con herramientas estadísticas y modelos de simulación sobre el que se analiza la posible evolución futura de la economía en los diversos países. Seguramente este análisis económico tiene muchas más incertidumbres que el análisis sanitario, dado que la cantidad de factores que influyen es gigantesca, así como las innumerables interacciones entre los diversos parámetros.

Por desgracia, en el caso que estamos los modelos sanitarios y económicos son contrapuestos; por ello para los dirigentes será muy difícil encontrar el punto en que minimizando los efectos sanitarios sobre la población se preserve al máximo la economía. Estamos constatando que cada país toma medidas no exactamente iguales, y a veces divergentes, para intentar encontrar ese misterioso punto.