La revolución del 5G transformará la industria de las telecomunicaciones

Anna Ortiz.

La tecnología 5G, promete crear nuevas y mejores experiencias para los usuarios, cambiando la relación que se tiene actualmente con el teléfono móvil, pues ofrecerá mayor velocidad, menor latencia, y la posibilidad de un incremento en la conectividad entre dispositivos, prometiendo solucionar los problemas de cobertura y respondiendo a la demanda que actualmente vive la industria de las telecomunicaciones.

Atrás quedara el 4G, dando paso a redes de comunicaciones inteligentes de banda ancha, mucho más veloces que  no solo llegarían a superarán el gigabyte por segundo, sino que además permitirán que el tiempo de respuesta sea de dos a tres milisegundos, con lo que se busca mejorar la conectividad entre los usuarios.

 El 5G una realidad en las grandes ciudades

Tanto Corea del Sur como Estados Unidos, cuentan con la primeras redes comerciales de 5G desde el pasado mes de abril, entregando resultados de éxito y promoviendo la inversión de proyectos piloto, por lo que la situación de partida de esta nueva era de revolución ha sido destacable.

Según el informe “The Mobile Economy 2019” de GSMA, el 30% de las conexiones en mercados como Europa y China serán abarcados por el 5G. Y es que se espera que en los próximos 7 años, al menos unos 1.400 millones de nuevos usuarios empezarán a usar internet desde el móvil, por lo que se prevé que el 60% de la población mundial serán suscriptores a internet a 2025.

Es importante mencionar que a pesar de que esta nueva tecnología beneficiará la eficiencia en cuanto a velocidad y conexiones, también supone un riesgo en la seguridad, pues sin lugar a dudas este es uno de los retos más importantes con los que se enfrenta esta tecnología, ya que a través de la red se transferirán una gran cantidad de datos personales, por lo que existe un peligro latente de que se viole la privacidad de los usuarios.

De esta manera, la llegada del 5G permitirá una transformación en la era de la conectividad inteligente, en las experiencias móviles y en la infraestructura de todo el sistema de comunicaciones, cambios que permitirán un crecimiento económico considerable durante los próximos años, pero que también conllevarán a grandes retos en temas de seguridad e infraestructura.