La liberalización del autoconsumo eléctrico ya está aquí

Manuel Molins

Hasta ahora el desarrollo de las energías renovables se ha realizado en base a grandes instalaciones que requieren fuertes inversiones y la venta de la electricidad producida en el mercado eléctrico. No obstante, desde hace tiempo muchos consumidores pequeños se han planteado la posibilidad de generar su propia electricidad y poderla complementar con la conexión a la red eléctrica, pero esta alternativa ha tenido un reacción frontal y contraria por parte de las grandes compañías suministradoras.

La consecuencia es que se legisló implantando medidas para complicar esta posibilidad y hacerla poco viable económicamente. Nació así el llamado “Impuesto al Sol”, regulando que la electricidad autogenerada devengase los peajes e impuestos como si la comprásemos a las comercializadoras eléctricas. Y no solo eso, sino que la legalización administrativa de una instalación de autogeneración era compleja, ardua y con múltiples requisitos.

EL AUTOCONSUMO ELÉCTRICO FUE PENALIZADO INICIALMENTE MEDIANTE EL LLAMADO “IMPUESTO AL SOL”

Amplios sectores sociales manifestaron su disconformidad por entender que esta política no correspondía ni a las tendencias de otros países europeos, por no decir que era ilógica en un país con gran irradiación solar, y por otra parte, era contraria a los dictados sobre energías renovables de la Unión Europea. Tanto es así que el pasado diciembre la UE aprobó la Directiva 2018/2001, relativa al fomento del uso de la energía procedente de fuentes renovables, en la que se desarrolla entre otras cosas el derecho de los consumidores de convertirse en autoconsumidores de energías renovables.

Cabe destacar que esta no es una Directiva que trate este asunto “exnovo”, sino que sustituye a la Directiva 2009/28/CE, en la que ya en 2009 se estableció la necesidad de fomentar el uso de las energías renovables.

En este marco, el pasado 5 de abril de 2019 el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto 244/2019, por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica. Dicho nuevo instrumento reglamentario establece varios escenarios, por ejemplo, la posibilidad de autogenerar sin excedentes, habitual en entornos aislados.

También contempla la autogeneración con compensación de excedentes, es decir, si se inyecta electricidad excedente a la red podrá compensarse con la compra de electricidad cuando no se produzca la suficiente; la posibilidad de agrupar consumidores; la simplificación de los trámites administrativos; ….

Seguramente el escenario más popular será el de autogenerar la propia electricidad compensando excedentes con potencias inferiores a 15 kW. Es decir, podremos tener una instalación propia de generación (por lo general fotovoltaica o eólica), con compensación de excedentes por lo que en caso de producir más de lo que consumimos se inyectará en la red, y ello permitirá compensar, en parte, el coste de la electricidad comprada cuando nuestro sistema no aporte lo suficiente frente a la demanda que tengamos.

Además, en tanto que la instalación es de una potencia inferior a 15kW (equivalente a unos 65 A con tensión doméstica de 220 V) no necesitará de tramitación administrativa específica más allá de la inscripción en un registro, y por supuesto cumplir con las normativas de seguridad y de medida en contadores eléctricos.

LA NUEVA NORMATIVA PERMITE EL AUTOCONSUMO: AUTOGENERAR CON COMPENSACIÓN DE EXCEDENTES

Este nuevo marco permitirá un nuevo escenario, sobre todo en viviendas o pequeñas industrias, que permitirá rentabilizar la inversión de la instalación de placas fotovoltaicas o de un minigenerador eólico. Además se podrá considerar la instalación de baterías que acumulen parte de la producción en horas de máxima autogeneración para minimizar la compra de electricidad en las horas sin recurso renovable.

Al final, la electricidad que necesitemos comprar tendrá un coste inferior en la medida que se descontarán los excedentes que inyectemos al precio de coste de generación, es decir solo tendremos que pagar los peajes e impuestos.Dando un paso más, en este entorno, la conexión domótica de nuestros electrodomésticos tendrá pleno sentido pues permitirá su funcionamiento en aquellos momentos en los que tengamos excedentes: ya no conectaremos la lavadora o el lavavajillas por la noche sino cuando más brille el sol o cuando haga más viento o cuando tengamos menos consumos.

En definitiva, este nuevo enfoque ha de permitir mejorar nuestro balance energético a nivel familiar, nos permitirá gestionar nuestros hábitos para minimizar la factura, y con la confluencia de muchos consumidores ciertamente contribuirá a tener beneficios globales en pro de la sostenibilidad.