La contaminación atmosférica de los cruceros: ¿tiene remedio?

Manuel Molins

El estudio difundido recientemente por la Federación Transport&Environment, de la que forma parte Ecologistas en Acción, relata la significativa contaminación del aire causada por los cruceros de lujo en aguas europeas. Concretamente destaca que los puertos de Barcelona, Palma de Mallorca, Venecia, Civitavecchia y Southamptom son los que sufren mayor contaminación en Europa por la presencia de cruceros.

En el estudio se cita que los cruceros emitieron en Barcelona hasta 4,8 veces más SOx que el total emitido por la flota de turismos. También se dice que a nivel global emiten el equivalente al 15% de NOx de la flota de coches de Europa. En base ello este estudio reclama implementar tecnologías de emisión cero mientras estén atracados, así como ampliar las zonas SECA de control de emisiones.

UN ESTUDIO DE LA FEDERACIÓN TRANSPORT & ENVIROMENT CITA A BARCELONA COMO EL PUERTO QUE SUFRE MAYOR CONTAMINACIÓN POR LOS CRUCEROS

Frente a esta noticia, la Asociación Internacional de Líneas de Crucero rechaza estas conclusiones y reivindica el compromiso de todo el sector de los barcos de crucero en Europa con la sostenibilidad. Su argumento es que el estudio no ha sido sometido a la contradicción por la comunidad científica, pues no se ha tenido en cuenta que en los nuevos barcos y en parte de aquellos a los que se hace revisiones de mantenimiento se está implementando la tecnología EGCS de depuración de gases de escape, y por otra parte que este estudio se ha basado en datos standard sin entrar al detalle de las características particulares de cada barco.

Esta tecnología EGCS, promovida por el sector de los cruceros, consiste en que los gases de escape pasen por unos equipos en los que están en contacto con reactivos químicos y agua, de forma que se reducen sus emisiones nocivas,dando resultados mejores que operar con un combustible bajo en SOx. Hay más de 180 barcos de crucero que o bien ya han incorporado esta tecnología o tienen programada su incorporación.

El sector también revindica la entrada en servicio y la construcción de nuevos buques con motores alimentados con GNL (Gas Natural Licuado), lo que minimiza drásticamente las emisiones nocivas de SOx, NOx y partículas. También se están adaptando barcos para operar con baterías mientras están atracados,es el caso de los ferrys que operan entre Barcelona y Italia.

EL SECTOR DE LOS CRUCEROS REAFIRMA SU COMPROMISO POR LA SOSTENIBILIDAD Y POR LA IMPLANTACIÓN DE TECNOLOGÍAS QUE MINIMIZAN LAS EMISIONES

Si nos centramos en el Port de Barcelona, y con datos de 2016, los datos de la calidad del aire, medidos con su propia red de vigilancia de calidad del aire, revelan que los niveles de SO2 han bajado a la mitad en prácticamente 8 años, los de partículas un 40% en 10 años, y los de NOx se han mantenido en los últimos años. Otro dato significativo es que el NOx emitido, del orden del 70% se produce mientras está atracado al muelle, mientas que el 30% restante durante las maniobras y el fondeo. Finalmente cabe destacar que solo el 14% se debe a los cruceros, el 14% a los ferrys, y un 65% a barcos de carga y portacontenedores.

Por otra parte el Port de Barcelona dispone actualmente de una de las pocas infraestructuras en Europa para el repostaje de GNL a buques. Además tiene como objetivo crear las instalaciones necesarias para que los cruceros se puedan conectarse a la red eléctrica lo que permitiría apagar sus motores térmicos mientras estén atracados en el dique.

EL PUERTO DE BARCELONA SE ESTÁ EQUIPANDO CON INFRAESTRUCTURAS QUE YA PERMITEN FONDEAR BARCOS CON TECNOLOGÍAS MÁS LIMPIAS

En definitiva, estos debates se han de racionalizar y basar en datos reales y contrastados. Si bien los barcos, no solo cruceros sino también ferrys y barcos de carga, han utilizado y utilizan combustibles no limpios, no es menos cierto es que el sector va implementando mejoras en la eficiencia del diseño y de sus motorizaciones, lo que permite no solo optimizar el consumo, sino tener emisiones más limpias. En los últimos años, la evolución es más acusada pues nuestra sociedad es cada vez más exigente y es bueno que así sea.

El sector del transporte marítimo de mercancías, de personas o de recreo, claramente se ha posicionado en adaptarse a estas nuevas exigencias, basta ver la evolución tecnológica de los últimos barcos construidos. Los puertos, sensibles a esta tendencia, también están en esta labor, creando nuevas infraestructuras que den respuesta a los nuevos barcos más limpios.

Pero ello no podemos ni debemos criminalizar ni a poner trabas al sector portuario que es motor de nuestras exportaciones y un importante reclamo turístico, con un perfil de gasto significativo tanto como puerto de escala o como puerto de embarque/desembarque. Sí que se debe establecer una colaboración entre las Compañías navieras, el Puerto y las Administraciones para procurar mejoras a medio y largo plazo.