Huertos Urbanos

Analizamos el espectacular crecimiento de este tipo de proyectos

Huerto Urbano

La crisis, los movimientos ecologistas y la búsqueda de nuevos modelos de ciudad más sostenible son las principales causas que han impulsado este movimiento. Existen dos tipos de huertos urbanos. Los públicos, espacios de la ciudad destinados por los ayuntamientos al cultivo de plantas y hortalizas. Y los privados, ciudadanos que aprovecha el espacio en terrazas, azoteas y tejados para cultivar sus propias frutas y verduras.

A pesar de ser una tendencia que muchos consideran actual, lo cierto es que el origen de estos espacios viene de los años 70 en Estados Unidos. Durante una crisis económica surgieron estos huertos como una alternativa ecológica al modelo capitalista. Desde entonces el modelo ha sido reproducido en Europa.

BrotesEn España se ha pasado de tener 1.000 huertos urbanos en el año 2000 ha 18.000 en 2019. Así mismo cada vez son más los ayuntamientos que invierten dinero en la ampliación y creación de este tipo de proyectos. Actualmente solamente en Madrid ya se cuenta con más de 50 huertos urbanos alojados en su casco antiguo. Es la ciudad con mayor número, le siguen de cerca Barcelona, Sevilla y Valencia. Dentro de estos datos se cuentan sólo los huertos públicos pero cada vez son más los hogares que cuentan con sus propias plantaciones en espacios privados.

La sociedad española está cada vez más mentalizada sobre los alimentos que consume, de dónde provienen, el uso de pesticidas, etc.. Esta creciente preocupación por comer sano, y orgánico ha sido la mecha que ha hecho que este tipo de proyectos acabe de despegar. Además, para aquellos que quieran sumarse a esta iniciativa pero no dispongan de una terraza o azotea ya existen alternativas. Se llaman armarios de cultivo y permiten plantar ciertas hortalizas en espacios de interior.

Jardín VerticalLa FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) se ha pronunciado y comenta que los huertos urbanos son espacios altamente productivos y ecológicos que tienen un aporte muy positivo sobre el medio ambiente. Apunta además que un metro cuadrado de cultivo puede llegar a producir hasta 20 Kg de comida anualmente. Por lo que no se trata solo de una actividad gratificante, si no que además de tener ventajas para el medio ambiente o nuestra salud, puede llegar a repercutir en beneficios para nuestro bolsillo.

En definitiva una tendencia que de momento parece imparable y que vela por la inclusividad social, la salud y la sostenibilidad medioambiental. Sin duda uno de los retos de nuestro siglo a nivel global.