HIPERPADRES

¿Necesitan los hijos padres perfectos?

Celia Lorente

Son padres entregados, resuelven todos los problemas de sus hijos y depositan en ellos grandes expectativas. Sin embargo tanta dedicación puede resultar contraproducente. Los niños necesitan enfrentarse por sí mismos a las dificultades para desarrollar su autonomía y su capacidad de esfuerzo. Los especialistas recomiendan disfrutar de una paternidad más relajada y tener una “sana desatención” con los hijos. Dejarles experimentar, aunque se equivoquen, como parte del proceso educativo.

Típica escena familiar. Un niño con rabieta descontrolada por un capricho. Año 1970, reacción de los padres: caso omiso, “ya se le pasará”… y el pequeño al cabo de un rato se cansa y se tranquiliza. Año 2020, niño con rabieta descontrolada. Reacción de los padres: razonar con él para convencerle de que deponga su actitud… no lo consiguen y acaban cediendo a sus demandas.

Las familias han evolucionado hasta el punto de que los hijos se han convertido en el centro de atención, los reyes de la casa. Los padres están dispuestos a darles todo anticipándose a sus deseos y resolviendo cada uno de sus problemas. Por otro lado, el grado de exigencia de los padres con respecto a sus hijos también ha aumentado. Quieren conseguir hijos perfectos y para ello les estimulan precozmente y llenan su agenda de extraescolares, dejándoles sin tiempo para jugar. Según Eva Millet, creadora del blog educa2.info y autora del libro Hiperpaternidad, “la consecuencia de todo esto es un retroceso en su desarrollo, su autonomía, y capacidad de esfuerzo. También provoca familias estresadas y niños tan sobreprotegidos que, irónicamente, tienen más miedos que nunca”.

Los especialistas advierten que los hijos desde pequeños deben probar y resolver distintas situaciones sin que los padres interfieran para decirles qué hacer. Hay que darles tiempo para que piensen e intenten resolver por sí mismos las situaciones que se les presentan. Es fundamental para favorecer sus capacidades y para el control de sus emociones e impulsos. Dejarles experimentar, aunque se equivoquen, como parte del proceso educativo.

Una paternidad más relajada

Las nuevas generaciones de padres se han “profesionalizado” quieren controlar cada detalle de la vida y del crecimiento de sus hijos y que todo sea perfecto. Son los llamados “padres helicóptero” que sobrevuelen constantemente a su prole y les solucionan todos sus problemas. “La sobreprotección infantil produce niños que no son autónomos porque todo se lo dan hecho “, explica Millet.

El descenso de la natalidad en España, -en la actualidad 1,3 hijos de media -, y que cada vez se tienen los hijos más tarde, hace que los progenitores concentren toda su atención y expectativas en los hijos.

Los especialistas recomiendan disfrutar de una paternidad más relajada y tener “una sana desatención con los hijos”. No preguntarles constantemente a los niños lo que quieren y lo que desean hacer en cada momento. Una práctica muy habitual hoy en día que ha venido propiciada en parte por la “democratización de la familia”. Se ha pasado de unos padres, a los que se obedecía en todo momento sin rechistar, a otros que tratan a los hijos como si fueran sus amigos. Esto no beneficia a ninguna de las dos partes ya que genera dudas e inseguridad en los pequeños y para el adulto supone la pérdida del control.

El hijo emperador

Demasiado empoderado, poco empático e incuso agresivo cuando no obtiene lo que desea. Es el síndrome del niño emperador, pequeños acostumbrados a salirse con la suya ante la permisividad de sus progenitores. Un fenómeno que ya ha llegado a las universidades. Niños que se convierten en adultos con el nivel de tolerancia a la frustración muy bajo y una inflada noción de ellos mismos. En su desarrollo, unos padres que siempre les han halagado, consultado y consentido todo.

TIPOS DE HIPERPADRES

La escritora Eva MIllet en su libro Hiperpaternidad señala cinco tipos de hiperpadres:

Tigre

Son exigentes y buscan la perfección. Están encima del niño para que se convierta y haga lo que ellos quieren.

Helicóptero

Resuelven la vida de su hijo y están pendientes de todos sus movimientos y necesidades. Sobrevuelan alrededor del niño como un helicóptero.

Quitanieves

En lugar de preparar a su hijo para el camino, eliminan todas las dificultades y obstáculos de tal manera que pase por la vida sin traumas ni frustraciones.

Secretarios o agenda

Les hacen los deberes, les organizan la mochila, les llevan los grupos de whatsapp del colegio y todo lo que haga falta.

Bocadillo

Aquellos que persiguen a su hijo. Como esos que corren por el parque con el bocadillo en la mano hasta que el niño le da un mordisco.

Guardaespaldas

Superprotectores, cuidan la integridad física y emocional de los hijos al máximo. Les defienden si algún profesor les regaña o cuando algún compañero se mete con ellos.

Mayordomo

Complacientes y solícitos, no dejan que hagan nada por sí solos. Cargan con su mochila, les llevan agua a la cama o se levantan para satisfacer cualquier deseo.