GREEN-NCAP, la nueva calificación ecológica de coches que tiene mucho que decir

Manuel Molins

Recientemente ha entrado en escena la calificación Green-NCAP, una iniciativa independiente que pretende evaluar la sostenibilidad de los vehículos y, por tanto, promover su desarrollo a fin de mejorar la calidad del aire que respiramos y paralelamente paliar el calentamiento global.

El proyecto nace de los principales organismos independientes de los países punteros de la UE: desde el IDIADA (Tarragona), el ADAC alemán, la Generalitat de Cataluña, el TNO holandés hasta la FIA, entre otros.

Euro-NCAP, una vieja conocida

Los consumidores conocemos desde hace muchos años la calificación Euro-NCAP, ampliamente implementada en el mundo del automóvil. Se trata de una valoración de los diversos aspectos de seguridad de cada vehículo, con ello el usuario final puede identificar y comparar el grado de seguridad de los vehículos del mercado.

La calificación consiste en 5 estrellas, de forma que a más estrellas mejor comportamiento de seguridad en las pruebas de seguridad realizadas. Este sistema, que lleva activo desde hace muchos años, ha incentivado a la industria del automóvil para mejorar las características de sus productos de forma que ahora tenemos coches mucho más seguros que hace unos años.

Green-NCAP CALIFICA LA SOSTENIBILIDAD DE LOS VEHÍCULOS MEDIANTE UN SISTEMA
SIMPLE DE ESTRELLAS

Con este telón de fondo, la iniciativa Green-NCAP pretende calificar la sostenibilidad de los vehículos a partir de la evaluación de dos aspectos: en primer lugar, la medida de los contaminantes que emiten en diversas situaciones, no solo CO2 sino también monóxido de carbono CO, óxidos de nitrógeno NOx, hidrocarburos no combustionados y partículas; y por el otro, la evaluación de su eficiencia energética, con la que el combustible se convierte en energía mecánica.

Los fabricantes deben medir los contaminantes emitidos por sus vehículos para su homologación de acuerdo con la legislación de la UE, si bien esta evaluación no llega de forma nítida y simple al consumidor final.

El Green-NCAP establece un sistema simple de estrellas, análogo al ya conocido Euro-NCAP para la seguridad, lo que nos permitirá a los consumidores cuantificar y comparar de forma fácil su grado de sostenibilidad.

De hecho, actualmente solo somos conscientes de las emisiones de CO2, ya que influyen el impuesto de matriculación. Sin embargo, el resto de contaminantes también son importantes para el medio ambiente como ha puesto de manifiesto la crisis del diesel al identificar, que emiten niveles significativos de partículas y óxidos de nitrógeno NOx.

“LOS TESTS SE REALIZAN POR LABORATORIOS INDEPENDIENTES
SOBRE VEHICULOS QUE PROVIENEN DE FLOTAS DE ALQUILER”

Los test se realizan tanto de forma estática en el laboratorio como circulando en condiciones reales, midiendo tanto las emisiones de contaminantes como el rendimiento del combustible utilizado. En un futuro tienen previsto ampliar a nuevos parámetros como por ejemplo el ruido.

Partiendo de esta base, el sistema pretende ser lo más objetivo posible, para ello los vehículos provienen de flotas de alquiler, las pruebas se realizan por los laboratorios de los miembros del consorcio Green-NCAP, independientes de los fabricantes de vehículos.

Actualmente ya se han evaluado 12 vehículos -2 eléctricos, 3 diesel y 7 gasolina- estando previsto aumentar esta cantidad en un futuro cubriendo el máximo número de modelos e incluir híbridos. Como no podía ser de otra manera los vehículos que han tenido mejor resultado han sido los dos eléctricos, destacando que el tercero de ellos fue un gasolina, y el cuarto un diesel, con filtros catalíticos para el tratamiento de los gases de escape.