Fyre Festival y el poder de los influencers

El festival más lujoso de la historia que nunca llegó a celebrarse

Salvador J Suárez

El reciente estreno de dos documentales, durante la misma semana, en dos plataformas de streaming diferentes, Netflix y Hulu, ha sacado a flote y puesto en boca de todos el desastre ocurrido el pasado 2017 en Bahamas.

Billy McFarland y el rapero Ja Rule (Jeffrey Atkins) fundaron el Fyre Festival, una experiencia exclusiva en Bahamas que prometía cabañas exclusivas VIP, un line-up de lujo y un lugar donde codearte con modelos, famosos y jet set en general. Los precios de las entradas oscilaban entre los 1.000$ por el pack básico y los 50.000$ por el pack de super lujo, que incluía diversas actividades como paseos en yate o un chef de sushi privado.

Esta prometedora estampa sumada a una excelente campaña de marketing ocasionó que la web se colapsara el día que las entradas salieron a la venta y por supuesto que todos los abonos se vendieran en un sólo día. ¿El secreto? un anuncio protagonizado por top models de la talla de  Bella Hadid o Kendall Jenner y el apoyo en redes de influencers de todo el mundo posteando al unísono una imagen del festival horas antes de que salieran las entradas a la venta.

“La situación empeoró por momentos cuando la gente se dio cuenta de que no tenían forma de volar de vuelta”

La realidad con la que se encontró la gente que viajó a la isla de Exuma en Bahamas fue bastante diferente. Todos los conciertos suspendidos, tiendas de campaña de las que usa el ejército estadounidense cuando se declara un estado de emergencia, colchones empapados y además insuficientes para la cantidad de gente que se había desplazado hasta la isla y una comida que distaba bastante del concepto de alta cocina que vendían en su web.

La situación no hizo más que empeorar por momentos cuando la gente se dio cuenta de que no tenían forma de volar de vuelta de manera inmediata y que estaban de alguna forma atrapados en esa pesadilla por un tiempo indefinido. Finalmente tras lo acontecido Billy McFarland entró en prisión por un delito de Fraude.

Imagen de las tiendas de campaña en medio del caos y una foto de unos de los sandwiches que se sirvieron en el festival.

Sin embargo lo que resulta realmente interesante una vez vistos los documentales son las preguntas que traen a nuestras cabezas. En esta era de lo digital ¿qué poder tienen sobre nosotros los llamados influencers? ¿Sería necesario la creación de un organismo qué controle de alguna forma la publicidad y comunicaciones pagadas por empresas que realizan estas nuevas figuras? o ¿Deben las personas que prestan su imagen a una campaña tener algún tipo de repercusión en el caso de que se haga publicidad fraudulenta? En el caso de Fyre Festival ninguna de los modelos o influencers fue amonestado pero ¿Qué pasa cuándo detrás de una infalible campaña de marketing no hay nada que la sostenga?